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Si pudiera viajar en el tiempo; escupiría en la cara de Yolanda Vargas Dulché.

Actualizado: 7 sept 2023

Una de las cosas, que más recordaremos en la vejez, los Millenials y las generaciones que posteriores a ésta; será nuestra obsesión, con llevar la corrección política a cualquier lugar donde exista vida.


Empresas, como Disney, Warner y los medios de comunicación, más relevantes a nivel mundial, han tenido que adaptarse al incesante reclamo colectivo, que aboga por un mundo mas inclusivo, donde todas las razas, identidades de genero y preferencias sexuales tengan un espacio.


Sin duda, el personaje de la Sirenita, ha sido el ejemplo mas controversial de los ultimos tiempos. La elección de un personaje afroamericano, para interpretar a uno de los personajes mas queridos a nivel mundial, a levantado mas comentarios en internet, que la guerra de Ucrania. Algunos llaman a la elección, “inclusion forzada”;otros acusan a los directivos de Disney, de arruinar sus infancias, al cambiar la etnia del personaje con el que crecieron.

Sí, todos estamos hartos de la corrección política, desde los Boomers, hasta la generacion Z; ¿Pero realmente, las cosas estaban bien, como estaban?


Yolanda Vargas Dulche, es uno de mis ejemplos favoritos, cuando de corrección política se trata. La señora es prácticamente una institución en México; gracias a personajes como Memin Penguin, Maria Isabel y Rubí. Tan importante es su legado, por desgracia, que el Sistema de Correos Mexicano, sacó hace unos años, unos sellos postales, con la imagen de Memin Penguin, su personaje más entrañable.


Por desgracia, algunos de esos sellos terminaron en Estados Unidos, donde la comunidad Afroamericana, se sintió ofendida, por un personaje que parecía ser una caricatura de ellos.


Como a los Mexicanos, no les gusta ser llamados racistas, muchos no tardaron en defender los sellos postales; argumentando que la caricatura de Memin no era racista. No sólo eso, también decían, que era una caricatura que promovía los valores. ¡No Mamen!.


Recuerdo haber encontrado unos pequeños cuadernillos del famoso personaje, en una casa dónde me alojaba. Quedé horrorizada al leerlos; los amigos de Memin, no sólo se burlan de su apariencia física, también menospreciaban su inteligencia por su color de piel. El aspecto físico del personaje es tal cual, una caricatura de un Niño Afromexicano. Es denigrante y racista, pero aún así los ofendidos fueron los Mexicanos.


El que la persona encargada del diseño, la distribución y directores no pensaran, que estaba mal, sacar esos sellos postales, dice mucho de nuestro país.


Pero para Yolanda los personajes estereotipados eran una misión. Así que no conforme con regalarnos a Memin; también nos regalo a María Isabel; una mujer de origen indígena, ignorante, tonta, algo salvaje y que siempre es manipulada por su buen corazón. Un personaje indígena ignorante, justo lo que necesitábamos, Tontos, el primer estereotipo con que se marca a los indígenas. En serio Yolanda, debió, dedicarse a otra cosa.


Podría seguir, pero la lista es interminable. Aunque no me gustaría dejar de lado a Rubí, la bella cazafortunas que busca mejorar su vida, gracias a su belleza, pues carece de intelecto para salir adelante por ella misma. Es que Yolanda, no sólo podía ser racista, también podīa ser sexista.


Con esto, no quiero decir que la tía Yolanda deba ser cancelada. Es parte de la cultura Mexicana, lo reconozco; seguir pasando sus novelas, no es una buena idea, hacerle un homenaje con sellos postales, definitivamente no. Cancelarla por completo, me parece anti libertad de expresión.


Sí, la corrección política nos tiene hartos. Pero así, como protestamos por el cambio de la Sirenita en el dos mil veintitrés; Démosle una revisadita a nuestra cultura a nuestra historia. En el afán de mejorar, el país que amamos.








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